martes, 21 de abril de 2009

Los chicos y los viejos


Por Ariel Cappelletti

“En verdad, estamos mintiendo, no somos chicos… ya estamos viejos”. Algo así se le escapó en castellano a Duncan Reid, bajista y voz de los rockeros ingleses de The Boys. La propuesta de sábado por la noche era muy atractiva como para desestimarla: The Boys , nacidos en plena explosión punk 77 tocaba por primera vez en Buenos Aires, junto a otros rockers legendarios, los New York Dolls, quienes inspiraron a los mismísimos Ramones a mediados de la década del 70. Ambas bandas inaguraban oficialmente el Roxy Live Bar. Llegamos tempranito para estar bien adelante, y nos encontramos con mesas en el lugar, poca gente y camareras muy amables. Por la cabeza nos pasaba la idea de que estábamos en un lugar equivocado.

Se corre el telón pasadas las 22, y aparece la gente de los chicos. Escucharlos en vivo (de los 5 miembros originales, 4 siguen siendo parte del grupo), fue casi revivir momentos de la adolescencia: las letras breves y sencillas, las melodías agradables y la sensación de que, con un poco más de suerte, estos muchachos estarían –todavía- sonando en las FM de todo el mundo occidental. Despertamos del sueño, y nos damos una vuelta por el local rebosante de mujeres hermosas y bastante producidas, muy fuertes en algunos casos. Variados especímenes de la fauna rockera local: algunos viejos punks, nostálgicos de la moda glam, unos cuantos colocados y algunos tipos raros comiendo papas fritas en las mesas (posta).

Divisamos tambien a gente fashion: Leo García (¿se acuerdan?.. aj), el tipo que toca la guitarra en Miranda, Horvileur (arruinado) con cara de emo y, ya sobre el final, pasó Cerati raudamente al lado mío. Además, algunas chicas de la tele que las conozco de la caja boba, pero no tengo idea quiénes son. Volvemos a las primeras filas para ver a los Dolls bien de cerca. Esta gente tiene mucho escenario encima. El parecido de David Johansen, voz de los neoyorkinos, con Mick Jagger es asombroso. Pero esa es otra historia.