miércoles, 9 de enero de 2008

Borges virtual(izado)


Ni fuimos los primeros (lo subimos en septiembre pasado en el noveno aniversario de Google), ni Clarín será el último (seguramente lo volverá a publicar en abril próximo cuando sea la feria del libro), pero plantear como algo novedoso que puede considerarse a Borges el "prefigurador del World Wide Web" es un poco triste. No era necesario que saliera un libro sobre el tema ("Borges 2.0", de Perla Sassón-Henry) para ser consciente de ello, sólo era necesario leerlo un poquito. Esto me sirve para mostrar la influencia que tiene un gran multimedio. Impuso toda clase de modas literarias: Cortázar, policiales, comics, García Marquez... Nadie crea que Buenos Aires vivía un nuevo "boom latinoamericano" cuando Clarín decidió editar todos los libros de Cortázar. Simplemente "el diario del pueblo argentino" tiene el mérito de contar con el poder de la aguja hipodérmica de Adorno. Perdón que insista con este tema, pero la capacidad de los grandes medios de comunicación masiva de influir sobre las acciones de la población aun subsisten. Comprendo las mediaciones de Martín Barbero, la cultura híbrida de García Canclini o el zappin de Jorge Rial, pero que de repente una parte importante de la sociedad se ponga a leer policiales demuestra que existe una hegemonía cultural. Puede ser que los grandes medios se apropian de significaciones de las culturas populares, pero cómo salirse de la idea de que en definitiva son los grandes monopolios comunicacionales los que imponen hábitos (en este caso de lectura). Vuelvo al laburo.